Es frecuente que las personas confundamos tristeza con depresión o incluso, que lleguemos a pensar que son sinónimos. En algunas ocasiones solemos decir que nos encontramos deprimidos/as para indicar cuando nosotros/as o alguna persona se encuentra pasando por una etapa de duelo, decepción o está experimentando un sentimiento de tristeza. Sin embargo, poder identificar las diferencias que existen entre un diagnóstico clínico de depresión y los sentimientos de tristeza pueden ayudar a una persona a reconocer cuándo es necesario buscar ayuda profesional.
Las emociones son una respuesta natural en los seres humanos ante estímulos externos e internos, convirtiéndolas en el motor que todos/as llevamos dentro. La tristeza forma parte de estas emociones y es conocida como una emoción displacentera, siendo parte de las emociones primarias. Se considera que la tristeza ayuda al individuo a expresar lo que puede llegar a sentir al vivir situaciones de pérdida o decepción. Por ejemplo, al no aprobar un examen, no conseguir un trabajo o terminar una relación, podemos llegar a sentir sentimientos relacionados a la tristeza, como soledad, apatía, autocompasión, desconsuelo, melancolía, pesimismo, desánimo.
Mientras que la tristeza es una emoción displacentera, natural que se encuentra motivado por alguna adversidad y tiene una corta duración, la depresión es un trastorno del estado del ánimo, el cual se mide por medio de la frecuencia, duración e intensidad de los signos y síntomas. En casos graves, la depresión afecta en como una persona se siente, piensa y coordina actividades diarias como dormir, comer o trabajar; inclusive las personas pueden llegar a autolesionarse y tener pensamientos relacionados al suicidio o hasta intentarlo.
¿Y cómo puedo diferenciarlas?
- La tristeza, al tratarse de una emoción, tiene una duración corta a diferencia de la depresión que debe estar presente por algunas semanas sin ninguna interrupción para ser diagnosticada.
- En la tristeza puede ser fácil identificar las situaciones que pudieron dar paso a la emoción, en cambio cuando tenemos depresión es mucho más difícil poder identificar que pudo generar este estado.
- Cuando sentimos tristeza podemos realizar ciertas actividades que nos permitan gestionar este estado del ánimo para llegar a sentir emociones más placenteras. Cuando tenemos depresión por más que hagamos diferentes actividades podemos llegar a sentir que nada funciona y que nada tiene sentido, esto es conocido como abulia.

