Nos alegra darnos cuenta que el número de personas que consultan para hacer terapia de pareja ha ido en aumento. Esto no significa que las parejas discuten más, sino que la conciencia de que uno puede aprender a relacionarse mejor está cada vez más presente en nuestra sociedad.
Antes existían dos alternativas, el divorcio o mantener la relación en un constante conflicto. Ahora hay una alternativa intermedia, que es aprender a comunicarnos mejor, a vincularnos de un modo más sano, y conocernos más.
Lamentablemente, muchas parejas esperan el último momento para ir a terapia de pareja. Después de haberlo intentado todo, deciden como un último cartucho,consultar con un psicólogo. El problema de este escenario, es que la terapia de pareja se vuelve un todo o nada. Por lo tanto, las exigencias en este espacio son muy altas.
Que la terapia de pareja no sea la última opción
Los psicólogos clínicos que atienden en Vayabien, centro especializado en terapia de pareja, han podido evidenciar que las personas que consultan por una terapia de pareja de manera preventiva, o donde los problemas están recién comenzando, tienden a tener una evolución mucho más positivo. Esto se debe a que el amor aún está muy latente entre los dos miembros de la pareja. Aún hay cariño, respeto y cuidado hacia el otro. Pero solamente están teniendo problemas ya sea de comunicación, o de administración de las labores del hogar, o los cuidados de los hijos e hijas u otro tipo de problemas.
Al haber aún un vínculo afectivo que lo une y los problemas todavía no destruyen toda la relación, es mucho más fácil poder ir generando cambios. Ya que probablemente ambos miembros están afectivamente involucrados.
En la medida que aún hay amor, hay más motivación y compromiso
Cuando hay amor, existe un terreno más fértil de querer comprender al otro, hay más capacidades de ponerse en el lugar de la otra persona, de tener intención de escuchar, validar y entender al otro. La pareja todavía no se constituye en un enemigo, sino que siguen siendo un equipo, pero con dificultades.
En la medida que haya afecto, también es más fácil atreverse a mostrar nuestro mundo interno. A querer mostrar nuestro lado más vulnerable y frágil, ya que todavía hay confianza en el otro.
Por eso se recomienda asistir antes a terapia de pareja. Para evitar que los conflictos se coman todo el amor que queda en la relación. Evitar que los resentimientos sean tan grandes que ya no hay puntos en común.
Romper el estigma de la terapia de pareja
Es importante recordar que nadie nos enseñó a relacionarnos. Simplemente nos enamoramos, y comenzamos una vida en común. Desde lo más intuitivo de nuesgtra forma de ser, hasta la herencia de patrones vinculares que vimos en la relación de nuestros padres, vamos construyendo nuestra relación.
Esta construcción es algo bastante natural, no obstante está teñida por nuestras experiencias previas. Y este tinte puede afectar de manera inconsciente en nuestra forma de relacionarnos.
Por ejemplo, una hija de una madre a la que le fueron infiel, o abandonaron, es altamente probable que se vincule con su pareja desde ese lugar. Consciente o inconscientemente podrá tener miedo a que a ella sea a quien abandonen. Entonces su lugar en la pareja, es desde el miedo y la ansiedad.
A través de una terapia de pareja podemos ir haciendo consciente nuestra forma de relacionarnos. En la medida que entendemos por qué nos vinculamos de esa manera, podemos ir rompiendo esas dinámicas más dañinas de la relación. Y atrevernos a formar nuestra propia forma de ser pareja.
El beneficio de las técnicas de la terapia de pareja
En una terapia de pareja, también aprendemos técnicas para poder comunicarnos mejor. Para por ejemplo, desarrollar la empatía hacia el otro. Aprendemos a conocer a nuestra pareja y cambiar patrones dañinos de relación.
Tendremos más capacidad y voluntad de poner en práctica estas técnicas, en la medida que aún haya amor y afecto. Si ya la pareja está muy distanciada, y el conflicto ha invadido todos los espacios, probablemente ya no hay voluntad de cambio. Por tanto la terapia de pareja es altamente probable que no funcione.
La terapia como una aliada
Como conclusión, mientras antes asistas a una terapia de pareja, más probabilidad tendrás de salvar tu relación. Aprovecha que aún hay amor y energía. Que lo que los motiva a mantener la relación es el cariño y no la costumbre. Que el deseo de vincularse mejor se debe a querer estar con la otra persona, y no a que tienen hijos e hijas en común.

